4 ventajas de visitar La Graciosa en otoño – invierno 

Planes en La Graciosa

02 - Oct - 2023

Se acaba septiembre y con él cerramos nuestro querido verano… Y aunque solo los locales sabemos que la época más bonita de la isla comienza ahora, en esta entrada venimos a contarte por qué debes visitar La Graciosa en otoño e invierno. 

 

 1. Visita La Graciosa a tu aire y sin prisas

No hay nada mejor que venir a La Graciosa y encontrarte la isla en su corriente naturaleza: tranquila y serena.  

Visitar la isla fuera de los grandes bullicios que ocasiona la temporada alta en verano, es todo un placer para el visitante, que puede recorrer las calles de Caleta de Sebo y los caminos de la isla sin el típico gentío turístico 

En invierno, La Graciosa es el plan perfecto si buscas escaparte de la rutina y visitar una isla única en su especie, y además podrás hacerlo sin colas ni esperas en los servicios o el ferry, ¡visita La Graciosa a tu aire, la isla es tuya! 

2. Temperatura excepcional para un destino insólito

Playa de la Francesa

En la isla tenemos la suerte de vivir en un clima primaveral durante todo el año, un factor crucial a la hora de elegir un destino que visitar. 

La Graciosa es espléndida no solo por su notable belleza paisajística, sino porque es una isla que te permite que la visites en cualquier momento del año: siempre va a conquistarte con sus claros cielos y sus rayos de sol cuando vengas a verla.  

La temperatura de la isla es muy suave en comparación con otros destinos en esta época, ya que posee un clima suave que oscila entre los 18 y 21º entre los meses de octubre y febrero. 

Como bien se sabe, las lluvias en La Graciosa son escasas hasta en invierno, por lo que lo más común es que llegues a su puerto con cielos despejados, ¡perfectos para el trote por sus rincones! 

 

3. La isla se pone a punto para el deportista

Tenemos buenas noticias para los deportistas empedernidos, ¡La Graciosa es un destino ideal para ejercitarse! 

No hay nada mejor que venir a La Graciosa y poder disfrutarla en su totalidad sin altas temperaturas que frenen tus excursiones, ni largas colas para reservar tu bicicleta o un tour en taxi 4×4 por la isla. 

Es por esta razón, que en invierno sus caminos de tierra conquistan a cualquier aventurero dispuesto a recorrerlos en bici o a pie, y sus aguas te invitan a descubrir un universo nuevo haciendo buceo por su reserva marina 

Y cómo no, ¡hacerlo en temporada baja ya es todo un lujo! 

 

4. Amaneceres y atardeceres únicos: captura estampas inigualables

La isla de La Graciosa es fotogénica en cualquiera de sus formas, pero queremos darle especial atención a los amaneceres y atardeceres que se dan cuando los días comienzan a ser más cortos y las noches más largas.  

En esta época, con la bajada de las temperaturas y de la humedad en el ambiente, percibimos la entrada y salida del sol de una forma más brillante y pura. Además, según se acerca el solsticio de invierno, el tiempo que tarda en ponerse el sol se alarga regalándonos increíbles panorámicas de sus atardeceres. 

Es por ello, que La Graciosa atrae a muchísimos fotógrafos buscando su captura perfecta, imágenes que nos trasladan al paraíso de color y brillo de nuestros cielos. 

De hecho, ¡ser fotógrafo no es excusa para venir a La Graciosa! Este fenómeno meteorológico es perfecto para sentarse en buena compañía a contemplar cómo comienza un nuevo día, o por el contrario, ver cómo se apagan las últimas luces del cielo mientras transforman sus naranjas, rojos y rosas en una oscura noche de estrellas.