El sombrero graciosero, símbolo cultural de la isla

Lanzarote

05 - Ene - 2024

La Graciosa es una isla pequeña, pero con un encanto peculiar. Además de poseer un paisaje imponente y una naturaleza atlántica inigualable, son sus costumbres, su gente y su cultura, lo que la hacen diferente. 

Quien trae a su memoria a La Graciosa lo hace con anhelo de su brisa, su mar y su arena dorada, sobre todo aquellos que la visitan de forma asidua buscando revivir esa sensación de paz que no se explica. Pero son muy pocos los que tienen la suerte de impregnarse de verdad en su cultura, y por esta razón, venimos a hablar de uno de los símbolos más significativos de la isla: el sombrero graciosero.  

 

La Graciosa: isla de sol y viento 

La Graciosa es una isla que recibe al visitante con temperaturas suaves durante todo el año, siendo el sol y el viento los aliados perfectos para dar a esta tierra este excelente clima 

Este es el origen del sombrero graciosero: fue confeccionado para proteger los rostros de los vientos alisios y el sol. 

 

Confección del sombrero graciosero 

Este símbolo graciosero está confeccionado con fibra de palmito, un recurso que originariamente obtenían de Haría, en la isla de Lanzarote. La tradición cuenta que las fibras de palmito se extraían el día de San Juan y se dejaban secar hasta que tuvieran su característico color blanco. Tras el secado, las fibras se humedecían para facilitar el trenzando del sombrero. Además, este accesorio posee una cinta para atarse debajo de la barbilla para evitar que se suelte. 

Este sombrero tan característico es usado por hombres y mujeres, y tienen una sutil diferencia entre sí: para los hombres, el lazo se sitúa en el lado izquierdo y para las mujeres en el derecho.

 

Usos del sombrero graciosero 

Actualmente se siguen utilizando estos sombreros, una seña de identidad que se mantiene viva gracias a los habitantes de la isla que portan la sombrera con orgullo. De hecho, la imagen del niño Jesús de la iglesia Virgen del Mar, en Caleta de Sebo, lleva un pequeño sombrero graciosero confeccionado por artesanas locales cada 16 de julio en honor a las fiestas de la Virgen del Carmen.