9 planes para hacer en la isla de La Graciosa

Planes en La Graciosa

20 - Jun - 2023

Visitar la isla de La Graciosa es una experiencia única, una isla con un atractivo singular, y que por suerte, la tenemos muy cerquita de Lanzarote.  

La isla de la Graciosa se ubica al norte de la isla de Lanzarote, a tan solo 20 minutos del puerto de Órzola, donde podrás tomar un ferry de Líneas Romero y llegar a Caleta de Sebo en un abrir y cerrar de ojos.  

La belleza de sus playas, sus aguas cristalinas, sus coloreadas montañas y sus pintorescos y acogedores pueblitos tradicionales, son la joya de la corona canaria.  

Visitar la isla es imprescindible en tu itinerario, por eso te ofrecemos un programa de 9 actividades para hacer en la isla de La Graciosa:

1. La postal de La Graciosa por excelencia 

Cuando llegues a la playa de La Francesa, entenderás por qué tienen tanta suerte los gracioseros. Esta playa tan espectacular es una parada obligatoria, y tan solo se encuentra a 3 kilómetros de Caleta de Sebo. 

El camino hasta el lugar es un deleite visual, ya que puedes llegar a la Playa de la Francesa a pie o en bicicleta, mientras aprecias las impresionantes vistas al Risco de Famara.  

Para ir a la playa de La Francesa tomamos el camino de arena que empieza en Caleta de Sebo, un trayecto de unos 30 minutos caminando que no te dejará indiferente. Como buenos conocedores de La Graciosa, sabemos que muchas veces el solajero (defsolajero, ra. m. y f. Sol o calor muy intensopuede hacerte más duro el recorrido, por eso la isla también cuenta con un servicio de taxis 4×4 para facilitar el traslado. 

La cita con La Francesa es crucial para entender la fama de La Graciosa, una playa de arena blanca con aguas cristalinas en tonalidades azules y turquesas que se funden desde la orilla hasta mar adentro.  

2. La playa de La Cocina y la nitidez de sus contrastes

Venir a La Graciosa sin pasar por la playa de La Cocina es como comer papas arrugadas sin mojo, es perderte la verdadera magia de la experiencia. 

A unos 15 minutos de la playa de La Francesa, se encuentra la playa de La Cocina, más conocida coloquialmente como la playa de Montaña Amarilla por su localización bajo el volcán de Montaña Amarilla, uno de los puntos de referencia principales de la isla.  

Lo que más atrae a locales y visitantes de esta playa, es que puedes tumbarte y descansar al soco (Def. La palabra soco se usa en el español de Canarias con el siguiente sentido: Sitio o lugar resguardado de los vientos dominantes.), ya que la altura del volcán ayuda a resguardar la playa del viento. Otro de sus encantos es la inusual estampa amarilla y azul del lugar, un contraste único que fotógrafos y turistas no dudan en capturar.  

3. Pedro Barba, el primer asentamiento en la isla 

Además de arena y mar, La Graciosa también es historia.  

La historia del pequeño pueblo de Pedro Barba es muy curiosa. Pedro Barba, quién dio nombre al pueblo, fue un empresario de principios del siglo XX que puso en marcha una fábrica de salazón de pescado en la zona. Más tarde este negocio entraría en la quiebra y sus habitantes empezarían a despoblar la zona y a asentarse en Caleta de Sebo. De esta forma, Pedro Barba siempre será recordado con cariño por los gracioseros por haber sido el núcleo de la economía más importante de la isla.  

Para rememorar esta bonita historia conviene pasearse por las calles de Pedro Barba.  Este pueblito marinero es un lugar muy tranquilo, y entre sus rincones más destacados se encuentra el muelle, un punto de la localidad donde isleños y turistas confluyen para disfrutar de la suave brisa marina y el vaivén del oleaje.

Visitar la isla de La Graciosa es una experiencia única, una isla con un atractivo singular, y que por suerte, la tenemos muy cerquita de Lanzarote.  

4. Rutas en bicicleta para los más aventureros 

Las rutas en bicicleta son otras de las demandas más comunes de los visitantes en la isla, y es que La Graciosa tiene los mejores recorridos para disfrutar a dos ruedas. 

Los caminos libres de asfalto y la buena localización de todos y cada uno de los puntos a visitar, convierten a esta actividad deportiva en una de las favoritas por petición popular, ya que te permite llegar a todos los rincones de la isla sin limitaciones. 

Si quieres aventurarte y pedalear por estos caminos, encontrarás dos rutas principales: la ruta sur hacia la playa de La Francesa (unos 5 km aproximadamente), y la ruta norte, hacia Pedro Barba y la playa de Las Conchas (14 km). 

5. La Graciosa y su gastronomía local 

Enamorarte de La Graciosa por el estómago también es posible. 

Esta pequeña isla posee el privilegio de vivir rodeada de un inmenso océano, otorgándonos múltiples posibilidades gastronómicas gracias al pescado fresco de la zona.  

Los pescados más comunes a degustar en La Graciosa son la dorada, el bocinegro o la vieja. Pero lo cierto es que no solo te sorprenderá el auténtico sabor a mar del pescado recién capturado, sino que también podrás disfrutar de los acompañamientos al más puro estilo canario, como lo son las papas arrugadas con mojo, los quesos, o el gofio.  

Si todavía no te hemos convencido con nuestra gastronomía local, nos gustaría decirte que en los restaurantes de Caleta de Sebo podrás encontrar una gran variedad de platos, como carnes a la brasa, arroces, ensaladas, y guarniciones de todo tipo.  

Como recomendación del anfitrión, les invitamos a que acompañen sus comidas de buena compañía y que brinden con un buen vino de origen local, como lo es el de la isla de Lanzarote. 

6. Sumérgete en La Graciosa, la reserva marina más grande de Europa 

Si todavía no te ha sorprendido ninguna de las propuestas de nuestro itinerario, te aseguro que bucear en La Graciosa y su reserva marina más grande de Europa, sí que lo hará. 

Muchos visitantes acuden a la isla para para admirarla desde sus profundidades, otra perspectiva de La Graciosa que convierte su entorno marino en un espacio inigualable. 

Por todo ello, si eres un amante del mar y de sus profundidades, sumergirte en las frías aguas de La Graciosa te otorgará el privilegio de contemplar un fondo marino único. De hecho, podrás contemplar la coexistencia de una gran variedad de fauna marina en un entorno lleno de cuevas, túneles y coloridos arrecifes de corales. 

7. La playa que mira al norte 

Si creías que ya lo habías visto todo, el entorno que rodea la Playa de las Conchas te sorprenderá. 

Esta playa salvaje, denominada como la Playa de las Conchas, es la playa más alejada del núcleo poblacional por encontrarse al norte de la isla. Lo que mantiene única y especial a la Playa de las Conchas es precisamente este hecho, es una auténtica playa paradisíaca de fina arena blanca y aguas cristalinas, a una hora de la presión turística que muchas veces se da en la isla. 

La playa de las Conchas mira hacia el islote de Montaña Clara, y es muy conocida por su fuerte oleaje, un hecho que no siempre invita al baño a sus visitantes, pero que pone en valor el verdadero carácter salvaje del lugar. 

8. El Museo Chinijo, el único de la isla 

El único museo de La Graciosa es el Museo Chinijo, un pequeño museo que expone información diversa sobre el archipiélago Chinijo, la fauna del lugar y la actividad de las salinas.  

Para llegar al museo tienes que ir a la iglesia de Caleta de Sebo, ya que justo detrás encontrarás esta particular galería que merece la pena ser visitada para conocer un poquito más de la historia de la isla y las costumbres gracioseras.  

9. La ruta en catamarán, el disfrute asegurado 

Si la isla de La Graciosa ya es apreciada por su impresionante paisaje característico, hacerlo desde la perspectiva de un barco es un acontecimiento único. Por ello, disfrutar de un paseo en catamarán por las aguas del sur de la isla se ha convertido en un imperativo de la visita. 

De hecho, la excursión se puede contratar desde Caleta de Sebo o desde Órzola (Lanzarote) a través de Líneas Romero.

Esta experiencia inigualable te permitirá apreciar el archipiélago Chinijo en su conjunto y disfrutar de actividades acuáticas en un entorno único.