El Mirador del Río en Lanzarote suele ser la primera toma de contacto visual con el Archipiélago Chinijo. Pues desde allí, a 400 metros de altitud se puede ver un conjunto de islas e islotes situados al norte, del que destaca la isla de La Graciosa por su mayor tamaño, pero junto a ella lo componen también los islotes de Montaña Clara, Alegranza y los Roques del Este y del Oeste.

Todos ellos forman parte del Parque Natural Marítimo y Terrestre Isla de La Graciosa e Islotes del Norte, un territorio que está protegido, y es el más importante de las islas Canarias, que además constituye una reserva marina de 70.700 hectáreas, la más grande de Europa.

Muchas curiosidades en torno a todas ellas, y que la gente desconoce. Una única isla habitada, La Graciosa, y la única que se puede visitar; dos islotes que son de propiedad privada : Montaña Clara y Alegranza, que junto a los dos Roques, son todos espacio protegido, y están sometidos a una protección conservacionista estricta, y en las cuales está prohibido cualquier actividad que no sea el estudio científico regulado y actuaciones específicas de recuperación ambiental, pues está catalogada como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y también como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), y es un Área de Sensibilidad Ecológica, pues hasta el Archipiélago Chinijo vienen a criar la Pardela Cenicienta, o el halcón Leonor, que viene desde Madagascar.

Descubre las islas cerca de La Graciosa

La única habitada y que se puede visitar es La Graciosa, pues aunque Alegranza y Montaña Clara tienen propietarios privados, está prohibido la construcción y su explotación turística por ser territorio protegido. En los últimos años ha habido una serie de cuestiones relacionadas con estos temas y con la normativa vigente que afecta al paraje natural de estos islotes, que han llevado hasta los tribunales a los propietarios de ambos islotes porque el Estado quería que pasaran a su propiedad.

Montaña Clara, otro de los islotes, de 2,7 km2 de extensión, y el más cercano a La Graciosa, está situada justo enfrente de la playa de las Conchas. Nunca ha sido habitada de forma permanente, quizás porque las condiciones no sean las idóneas, pero sí que tiene propietario, pues en 1957 fue adquirida por los herederos de Mariano López Socas.

Hace unos años, en el 2007, se puso en subasta, y se intentó llegar a un acuerdo para que el Estado asumiese la titularidad de la isla, ya que está catalogada como zona protegida, pero no se llegó ningún acuerdo y a día de hoy sigue siendo de propiedad privada.

Montaña Clara y Roque del Este. Imagen de mundo blogspot.

Algo parecido ocurre con el islote de Alegranza, también de propiedad privada. A hora y media en barco desde La Graciosa se encuentra Alegranza, que tan sólo tiene 10 km2 y también es de propiedad privada. En 1941 el abuelo de Enrique Jordán, actual propietario, compra la isla, pero antiguamente su familia ya había vivido allí.

Con una extensión de 10,30 km2, destaca su caldera, que tiene un crater de 1,1 km y una altura de 289 metros, y se encuentra entre las más grandes de las islas Canarias, tras la de Taburiente en La Palma. En su interior se encuentra el Jameo de Paloma, de gran belleza, al que tan sólo se puede acceder a él mediante barca.

Estuvo habitado hasta 1960 por cuatro familias de manera fija, en total 25 personas, y era un lugar de pastoreo de cabras y cultivo de cereales. Quedan restos de aquella vida de supervivencia , 7 aljibes, cuadras, eras y una pequeña cabaña, junto al faro que fue construido en 1850.

Al sur del islote se encuentra la única casita habitable, la del propietario. Se trata de un pequeño refugio, que en el que en su interior Enrique guarda antiguos planos de Alegranza. El sueño de su propietario es recuperar la Alegranza de cuando era niño y rescatar los usos y costumbres.

Imagen de fotosaereasdecanarias.com

Roque del Este se encuentra a 12 km de Lanzarote, y son los antiguos restos de un cráter de lava derruido por la acción del oleaje. Tiene una altitud máxima de 84 metros, y su escarpado paisaje lo hace casi inaccesible, pero destaca su cueva submarina que cruza el islote de norte a sur, de 100 metros de longitud y con un diámetro de hasta 5 metros.

Por último, Roque del Oeste, que a nivel popular se le conoce como el Roquete, quizás por su pequeño tamaño, pero también es conocido como del Infierno, por su aspecto y su color negro que le hace parecer inhóspito. Es el más pequeño de los islotes, de tan apenas 0,06 km2 y una altura máxima de 41 m.

El Roque del Oeste. Imagen de fotosaereasdecanarias.com